miércoles, 23 de abril de 2014

OBSERVANDO

Autor: Irene Núñez de Arenas
Titulo: Observando
Técnica: Óleo
medidas: 60 x 40
Vendida



En las Tablas de Daimiel, se puede observar, pasear, contemplar el carrizo, la enea, y la masiegacon tonos verdosos y amarillos.
Con la subida gradual de las temperaturas, resuenan en todas partes el canto de la rana común y el sapillo pintojo, especialmente al atardecer. Después del letargo invernal son relativamente fácil de ver al galápago europeo y la culebra de agua nadando entre las praderas de algas acuáticas de las zonas centrales del humedal.
Numerosas familias visitan el parque.
Estaba viendo imagenes en la pantalla del ordenador, cuando de pronto,  dos chiquillos llamaron mi atención,  estaban en una de las pasarelas de las tablas de Daimiel, apoyados sobre la barandilla, mirando algo en el agua, me  picó la curiosidad que sería lo que observaban tan atentamente, de pronto ocurrió algo, sería la foto, no lo sé, pero todo parecía mágico, sentí la quietud, los sonidos de la naturaleza y  por un momento yo, estaba allí,  les pregunté que observáis, cangrajos, me contestaron, no era posible yo no podía escuchar la respuesta  ya que estaba al otro lado de la pantalla. Si, por eso he querido plasmar la escena en un lienzo, porque las dos figuras que observaban el agua, por un momento me hablaron.

martes, 1 de abril de 2014

LA PASIÓN DE CRISTO

Autor: Irene Núñez de Arenas
Titulo: La pasión de Cristo
Técnica: Óleo
Medidas. 55 x 66
Pintado en el año 2004

La pasión de Jesús, hace referencia a los sufrimientos de Cristo, entre los que se incluyen: la traición de uno de sus discípulos (Judas Iscariote) y la negación de otro ( San Pedro ), la oración del huerto (aceptación trágica de su destino mientras los apóstoles, dormidos, le dejaban solo en el Huerto de los olivos (Getsemaní-), su prendimiento (tras ser señalado con el "beso de Judas" y renunciar a que sus discípulos le defendieran), El juicio, entre Anás, Caifas, Herodes y Pilatos, este lo mando azotar y , atado de pies y manos a una columna, en la plaza del pretorio, a la vista de todo el populacho, que enfurecido pedía a gritos su muerte, le dieron millares de azotes, con el flaguellum, consistía en un látigo hecho con cadenas terminadas en bolas o puntas, y que arrancaban pedazos de carne,  la terribilidad del tormento de la flagelación es bastante difícil de explicarla, a los pocos golpes el ímpetu y la furia de los soldados, se hacen espantosamente terribles, la sangre corre a torrentes, los estallidos de los azotes en el cuerpo de Jesús, horrorosamente despedazado, ofrece a los ojos el más tremendo espectáculo.
Para convertir a Cristo en rey de burla, ponen sobre sus hombros llagados un manto púrpura, le sentaron en una silleta que servía de trono, pusieron sobre su cabeza una corona de espinas, cuyas púas eran largas, agudas y resistentes, apretándola fuertemente con un palo de manera que rompiendo la carne salen por la frente, entre cejas y sienes quedando toda la cabeza, como si la hubieran metido en una tina de sangre, fue terrible el dolor que el Salvador, sintió en este martirio, por la delicadeza de la cabeza.
Los llamados " Improperios", la presentación a la multitud Ecce Homo, la alternativa presentada a elección popular (salvar a Cristo o a Barrabas) su condena a muerte con el "lavado de manos" de Pilatos, el Vía Crucis (el camino, cargado con la cruz, atravesando Jerusalén, hasta el -Gólgota) y la crucifixión, desnudan al Señor con rabiosa furia, y clavaron sus manos y sus pies, blasfemado y en medio de ladrones y su corazón partido de dolor y de angustias mortales, Desde lo alto de la cruz, contempla a sus enemigos, ve a su Santísima Madre. El se ofrecía y pedía perdón por los pecados del mundo y entregaba su espíritu al Padre. TODO ESTÁ CONSUMADO (  consummatum est )